Songo’o, el portero que llegó con 32 años y fue Zamora al primer intento

Ilustración editorial.

Le ganó el puesto a Petr Kouba, subcampeón de Europa con la República Checa, y cuatro años después defendió la portería del Deportivo que conquistó su primera Liga.

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El 19 de mayo del 2000, el Deportivo necesitaba una victoria ante el Espanyol para asegurar la Liga. Donato y Roy Makaay marcaron los goles del 2-0 en Riazor. En la otra punta del campo estaba Jacques Songo’o, el portero que había llegado cuatro años antes sin el protagonismo que acompañaba a otros fichajes y que terminó formando parte del once del alirón.

Aquel título culminó un recorrido que había empezado con otro premio, esta vez individual. En su primera temporada en España, el guardameta conquistó el Trofeo Zamora. Su llegada había dejado de ser una apuesta para convertirse en una solución estable bajo los palos.

Del Metz a una portería con competencia

Songo’o tenía 32 años cuando fichó en el verano del 1996. Llegaba libre del Metz, después de terminar su contrato, por recomendación de John Toshack, que lo conocía del fútbol francés. También aterrizó Petr Kouba, subcampeón de la Eurocopa con la República Checa. El camerunés parecía destinado a competir desde un segundo plano, pero acabó ocupando la portería.

Su pasaporte francés facilitaba la elección del técnico: podía alinearlo sin consumir una plaza de extracomunitario y reservar esas plazas para jugadores de campo. Después llegaron los números que respaldaron la decisión.

28 goles encajados en 37 partidos

En la Liga 1996-97 disputó 37 encuentros y recibió 28 goles: un promedio de 0,76 por partido. Esos registros le dieron el Zamora en su estreno como deportivista. El club ya conocía el premio por los dos que había ganado Paco Liaño; con el recién llegado, volvió a tener al portero con el mejor coeficiente del campeonato.

El Deportivo acabó tercero, con 77 puntos, en aquella Liga de 42 jornadas. Songo’o había resuelto la competencia en la portería y aportado continuidad a un equipo que seguía instalado entre los aspirantes.

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La Liga del 2000 también se ganó desde atrás

Con Javier Irureta en el banquillo, el Dépor encontró el equipo que conquistaría el campeonato. Mauro Silva, Fran, Djalminha y Makaay daban personalidad al juego; Songo’o seguía siendo la referencia en la portería. El conjunto coruñés tomó el liderato tras ganar 5-2 al Sevilla en la duodécima jornada y ya no lo abandonó.

El camino tuvo tardes menos celebradas. El 13 de febrero del 2000, en Los Pajaritos, el camerunés subió a rematar un córner en el descuento ante el Numancia. Cabeceó a la red el saque de Djalminha, pero Pérez Lasa anuló la acción por falta. El encuentro terminó 1-0. El empate que habría firmado el portero quedó fuera del marcador.

Tres meses después llegó el desenlace en Riazor. La victoria frente al Espanyol cerró la Liga con 69 puntos y convirtió al Deportivo en campeón por primera vez. El guardameta que se había presentado con un Zamora ya tenía también el título colectivo que perseguía el club.

Un regreso para cerrar su carrera

La incorporación de José Francisco Molina en 2000 cambió el reparto de minutos. Songo’o dejó el Deportivo en 2001 para volver al Metz y regresó a A Coruña en la temporada 2003-04, la última de su carrera. Fueron dos etapas en un club al que siguió vinculado emocionalmente después de retirarse.

En una entrevista con EFE en 2018 lo definió como «el equipo de mi corazón». El recuerdo tenía un fundamento preciso: llegó con 32 años, ganó el Zamora al primer intento y defendió la portería del campeón del 2000. Su historia ocupa un lugar propio en el Superdépor, junto a la de Bebeto y el primer Pichichi deportivista.

Reto · Dépor 1996–2000

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